Llegamos a París en los primeros días de Diciembre, con 3
maletas de ropa y un gran cargamento de amor (acabábamos de casarnos) y por
aquello de “recién casados aventureros” se nos ocurrió la grandiosa idea de
tomar el subterráneo para llegar al hotel, a fin de ahorrarnos unos euros; a
quienes no conozcan el metro de París entenderán que no les recomiendo eso
(quienes lo conozcan seguro se estarán riendo de mi) ya que en los 3 trasbordos
que tuvimos que hacer entre trenes y/o estaciones no había ni una escalera mecánica
ni ascensor, así que tuvimos que acarrear por escaleras y pasillos angostos con
nuestras maletas y bolsos, realmente es incómodo. Al salir en “Montparnasse”
nuestra estación final la dirección a pesar de llevarla anotada ningún policía nos
sabia indicar, luego de mucho tratar de entendernos; por cierto estuvimos
varios días en París y lo que hablan de “pedantes y poco hospitalarios” lo
refuto categóricamente, si bien nuestro inglés no es el mejor siempre hicieron
su mejor esfuerzo en entendernos; bueno al fin en una iluminación divina
llegamos al hotel y comenzó el disfrute. Moraleja 1: tomar un taxi siempre es
una buena idea al llegar a una ciudad que no se conoce.
Dejamos maletas y salimos inmediatamente a recorrer la “Ciudad
de la Luz” y solo quien la conoce entiende porque se llama así, totalmente iluminada
de conocimiento, bien lo dijo Enrique IV con su frase de “Paris bien vale una
misa” y es que esta bella ciudad bien vale los esfuerzos que haya que realizar
a fin de visitarla.
| Una vista desde los Campos de Marte |
No sabría describir la sensación que nos embargó luego de
caminar por cerca de 2 horas y siempre ver a la Torre Eiffel cerca, un fenómeno
que su creador logró exitosamente, caminábamos a su encuentro y la sentíamos cerca
más costó alcanzarla; al final por fin encontrándonos en la explanada de los
Campos de Marte (cerca de las 7 de la noche recuerdo bien) se descubrió a
nosotros, la Torre, bella, única, impactante e imponente palabras faltan con
las cuales describirla, caminamos a su encuentro final y subimos hasta su cúspide
disfrutando de la vista de una ciudad a nuestros pies.
Lo que atrapa de París es precisamente esa armonía entre lo
antiguo y lo moderno, entre la naturaleza que despliega su belleza en sus
exquisitos parques y jardines y la aparente frialdad de la piedra, que tallada
en miles de formas no hace más que complementar tanta belleza.
| El champagne que les menciono en la nota |
| Hay varias compañías en nuestro caso tomamos esta |
La ciudad que cautivara a poetas y artistas de otros tiempos
sigue maravillando aún hoy. Una ciudad que lo tiene todo y de la que nadie
regresa decepcionado, excepto por el hecho de tener que partir...
Los sitios que proponemos descubrir no constituyen de ninguna
manera una lista exhaustiva sino aquellos monumentos, parques, barrios,
iglesias o puentes que son de alguna manera los que más interesan a los
viajeros de todo el mundo que llegan a París. Que lo disfrutes! Bueno aquí vamos
con nuestra recomendación de esta mágica y maravillosa ciudad:
- En Galerias La Fayette de Montparnasse disfrutamos de dos puestos que aun años después recordamos y quisiéramos volver a disfrutar, un puesto que preparaba unos “Sándwich et Raclette” unos sencillos sándwiches en baguettes con salchichón y queso derretido bajo una lámpara que de solo recordarlos se me hace agua la boca, y por otro lado un puesto donde vendían un champagne de un pequeño viñedo que disfrutamos varias veces por su precio y calidad. En París nos salía más económico tomar champagne que agua así que a por la economía :-) .
- Si bien los autobuses tipo CitySigthseeing como los de dos pisos de Londres son una excelente opción hay que tener muy en cuenta sus horarios, al estar cerca del final del día consulten bien cuando pasa el ultimo por su parada, tienen su horario (puede ser que sea por ejemplo hasta las 8:00 pm) puede que ninguno se detenga en su parada porque ya el horario haya terminado para el. A nosotros una vez nos dejaron Campos Eliseos porque ya no paraban en esa parada, cuestión por demás incomoda y molesta.
- Cualquier puesto de comida en la calle es bueno, además de que ayuda al bolsillo del viajero, contribuye con que el tiempo rinda; en nuestro caso el hotel nos incluía el desayuno (el cual hacíamos muy fuerte) un ligero almuerzo y una buena cena, para que el día nos rindiera en las visitas.
- Louvre para poder visitarlo debidamente son al menos 2 días, sino solo verán una de sus alas, por muy rápido que intenten verlo, el museo es muy extenso y no permite recorrerse en menos tiempo.
| Mi esposa frente a la piramide del Louvre |
Paris es una ciudad mágica que contrasta a cada paso, lo
moderno con lo antiguo, la moda y el perfume contrasta con otros perfumes
corporales jejejeje, lamentamos dejarla y esperamos pronto poder volver a
disfrutar de sus calles, su gastronomía y su hospitalidad, pues sigo refrendándolo
a nosotros “Paris nos recibió con el Arco de Triunfo de su hospitalidad abierto”. Nuestro proximo post serà de la region de Champagne (Reims y Epernay) mas corto que este pero con par de tips suculentos, pronto lo tendrán por aquí. Y como dijera un escritor español "Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia." Enrique Jardiel Poncela (1901-1952)
Aqui una critica que realizamos sobre el Hotel donde nos hospedamos, sobre algunos lugares de los presentados en nuestro blog veran que vamos colocando sus enlaces a TripAdvisor para ver un poco mas...Hotel Littre, Paris
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